Aquí os dejo un pequeño vídeo realizado por los maestros Joako Perteguer y María Bayón, que con su cámara reflejaron perfectamente nuestros miedos y alegrías que tuvimos en un centro medio-ambiental llamado TERRES D’AMANAR, que fue una manera diferente de disfrutar los alrededores de Marrakech.
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domingo, 28 de abril de 2013
viernes, 6 de julio de 2012
PLAYAS DE TAGHAZOUT (AGADIR).MARRUECOS
Esta foto está tomada en las playas de Taghazout al norte de Agadir. Son unas playas excepcionales y todavía sin una presión turística del "ladrillo". Los hoteles nuevos que se están construyendo, hacen gala de un turismo sostenible, con una diseño cómplice con el entorno del lugar. Si a eso añadimos que te puedes encontrar con estos "figurantes", hacen de la playa un lugar inolvidable.
jueves, 14 de junio de 2012
QUE TIENE DE COMÚN MARRAKECH Y EL GRUPO CROSBY,STILLS,NASH & YOUNG 2ª PARTE.
Viene de la primera entrada pincha aqui
Cuando llego a Marrakech, la ciudad me conquista inmediatamente. Su oferta es tan atrayente como intangible, donde las sensaciones, los colores, aromas, sonidos y sabores, se cuelan en mi espíritu sin darme cuenta.
Cuando llego a Marrakech, la ciudad me conquista inmediatamente. Su oferta es tan atrayente como intangible, donde las sensaciones, los colores, aromas, sonidos y sabores, se cuelan en mi espíritu sin darme cuenta.
Manos pintadas con Henna
Músicos de la Plaza Jemaa-el-Fna
Aviso para los navegantes. Es fundamental llevar dinero suelto. Si vas con una cámara, te gustará lógicamente hacer numerosas fotos. Pero ¡ojo!, todo aquí tiene un precio. Si lo que quieres- como me imagino- es fotografiar a todo lo que tus ojos ven, es necesario que pagues por esas fotos. Ten en cuenta que todos los que están ahí, no lo hacen para quedar bien en la foto. Las propinas tuyas y de los demás visitantes, serán el sueldo que necesitan para vivir. Para evitar entonces malentendidos, lo mejor es que después de hacer las consabidas fotos pagues lo que tu encuentres conveniente, pero sin pasarse tanto en demasía, como en la ridiculez. Para eso está el sentido común.
Encantador de serpientes.
Ante mis ojos van apareciendo los narradores de historias, siempre rodeados de lugareños ya que solo lo hablan en árabe, los encantadores de serpientes, los domadores de monos, las mujeres que pintan manos y pies con henna; los acróbatas, los bailarines, los músicos, los boxeadores que por pocos dirhams, alquilan unos guantes para “boxear” con quien quieras; los dentistas que cuando les miras o te acercas, te enseñan un pequeño martillo para decirte que te puede sacar una muela allí mismo; y la colorista figura de los aguadores. Su llamativo vestido de color rojo, un sombrero que bien parece el arco iris, y unos recipientes de cobre para servir agua, rememoran un oficio que hasta hace pocos años era uno de los más importantes de Marruecos.
Puesto que el sol se está poniendo, me subo a la terraza del café Glacier, para disfrutar del ambiente nocturno de la plaza. El humo producido por la elaboración de las comidas envuelve de una atmósfera casi tenebrosa a la plaza. Mientras un sinfín de curiosos vehículos y peatones revolotean por la plaza, un vendedor de globos deja una puntada de colorido en ese atardecer de la ciudad y es entonces cuando llega la hora del rezo y el muecín llama a sus fieles desde el minarete de la impresionante mezquita Koutoubia, que con sus 70 metros de altura, rivaliza en belleza con su “hermana” la Giralda Sevillana. El sol va desapareciendo irremediablemente por el horizonte. Y el color que deja, se funde con el rojo de las murallas y las casas de la medina. Estos momentos son para mi algo difícil de olvidar. Sin darme cuenta me quedo absorto por lo que estoy viendo, y el té a la menta que estaba tomando se me queda frío. Pido otro té. Y así disfruto más tiempo la plaza, hasta que la noche cerrada queda solo rota por las luces de los puestos de la comida.
MEDINA DE MARRAKECH
Voy a descansar al Riad en que me alojo. Los (Riads), son antiguas viviendas tradicionales con patios interiores, (algunos incluso tienen piscina), que se han convertido en los alojamientos más deseados por los visitantes.
A la mañana siguiente, descubro el Zoco donde hago las compras necesarias regateando, claro está. Luego me pierdo por la Medina con sus intrincadas calles, siempre con sus casas de tonalidad rojiza. Así visito la Madraza Ali Ben Youssef, el Palacio de la Bahía, el Palacio el Badi, y ya extramuros, el magnífico Jardín de la Menara, poblado por cientos de olivos. En el centro del jardín un pabellón construido en 1866, da el contrapunto al estanque, que ha hecho que se convierta en uno de los emblemas fotográficos más famosos de todo Marruecos. Disfrutando de esa visión, no me doy cuenta que tengo toda mi ropa mojada, y es que aunque parezca mentira en Marrakech también llueve. Es otra manera que tiene la ciudad para agradecerme que la haya visitado.
RIADS ANGSANA
Después de tanta eclosión antropológica, y para finalizar el viaje, un taxi me acerca a poco menos de media hora de Marrakech, a una Reserva Natural llamada “TERRES D’AMANAR” http://terresdamanar.com, enclavada a los pies del Atlas. La concepción en que se basa este proyecto, es de un turismo responsable y un respeto absoluto al medio ambiente, tanto en las instalaciones, como en el hotel que se ubica dentro del recinto.
La estrella de toda esta reserva son las actividades al aire libre que se realizan para los visitantes. Aquí se puede hacer “tirolina, senderismo, cruce de puentes, escaladas, etc”. Nunca en mi vida había hecho yo tirolina, y sin embargo aún sabiendas que mi adrenalina se pondría a cien lo hice con mucho miedo. El resultado fue fascinante. Hubiera repetido varias veces para saborearlo mejor, pero la llamada de la piscina del hotel, me llamaba tan fuerte que opté por pegarme un baño con la vista puesta en el Atlas.
“Le Domaine D’Amanar” Douar Akli Commune Tahannaout-Province El Haouz. Tel: +212 (0) 5 24 43 81 03.
GUÍA PRÁCTICA
COMO LLEGAR: Royal Air Maroc
DONDE ALOJARSE: RIADS ANGSANA, cadena de varios Riads en la medina de Marrakech. Derb Nakouss Derb Zaoula-40000 Marrakech. Tf: 212 5 24 38 89 04
DONDE COMER: Le SALAMA, 40, rue des Banques, Kennaria- Tf:212 524 39 13 00 Al lado de Jemaa el fna. Comida Marroquí.
Le TANJIA. Derb J’did- Hay Essalam Mellah,Medina . Tf: 212(0)534 383836. Comida Marroquí.
RESTAURANTE Le TANJIA
TEXTO Y FOTOS: CARLOS R. ZAPATA
domingo, 3 de junio de 2012
QUE TIENE DE COMÚN MARRAKECH Y EL GRUPO: CROSBY,STILLS,NASH & YOUNG. 1ª PARTE
Plaza de Jemaa el Fna
Imagen nocturna de la Plaza de Jemaa el Fna de Marrakech
Playa de Agadir
MARRAKESH y AGADIR
Cuando tenía 16 años fue la primera vez que escuché el nombre de esta ciudad de Marruecos. Aunque ya me gustaba la geografía y devoraba cualquier libro que tuviera mapas, esta ciudad no la había oído en mi vida. Sin embargo a mis 16 años la música si que me gustaba.
El rock, el folk, y el pop, en 1970 era algo que corría ya por mis venas. Me gustaban lógicamente los grupos ingleses, y -también claro- los americanos. Ahí estaban Bob Dylan, los Creedence Clearwater Revival, y Simon y Garfunkel. Pero hete ahí, que en una fiesta de un compañero del Instituto Santamarca al que yo iba, puso el pinchadiscos de turno, una canción, la cual muchas veces me ha acompañado a lo largo de mi vida, tararear su estribillo pegadizo en un spanglish que cualquiera que lo oyera se moriría de risa.
El estribillo decía estas palabras:
“…Wouldn't you know we're riding on the Marrakesh Express,
Wouldn't you know we're riding on the Marrakesh Express,
They're taking me to Marrakesh...”
La canción no era ni más ni menos que: Marrakesh Express. Y el grupo (supergrupo)que la tocaba era Crosby, Stills, Nash & Young (aunque originalmente este ultimo compositor no estaba aún en el grupo).
Nash & Crosby Marrakesh Express - YouTube |
Vendedores de bolsos y cerámicas en la Plaza de Jemaa el Fna
Cuarenta y dos años más tarde, por fin, he conocido esta maravillosa ciudad. No he ido en tren que es lo que me hubiera gustado, pero lo importante es haberla conocido aunque lo haya hecho en avión. Bueno miento. Realmente lo hice en coche desde Agadir, una ciudad que gracias a su excepcional playa, afortunadamente no masificada, y un puerto-marina turístico, que bien nos recuerda a Puerto Banús, conforman la punta de lanza, que ha hecho que la ciudad esté plagada de hoteles, restaurantes y cafés, donde tanto los turistas como los lugareños se encuentran a sus anchas.
Vista de Agadir desde el Castillo
Una de las sensaciones más placenteras cuando viajo, es poder acceder a un punto alto, para obtener una panorámica a vista de pájaro. Y aquí lo logré subiendo al cerro que ocupaba la antigua Kasbah, y donde después los portugueses construyeron un fuerte dominando toda la ciudad. A sus pies se extiende la ciudad, la marina y el puerto pesquero, que según nos comentan es el principal puerto sardinero del país.
Después de pasear por su zoco, menos laberíntico que el de Marrakech o Fez, donde realizamos algunas compras, nos dirigimos sin dilación al norte de Agadir para disfrutar también de las famosas calas y playas vírgenes de Taghazout, muy populares entre los surfistas y los amantes de la tranquilidad.
Playas vírgenes de Taghazout
Me alegro de haber encontrado un equilibrio en el alojamiento, que aún teniendo todas las comodidades, no han caído en el “desarrollismo español”, que solo ha buscado el beneficio rápido del ladrillo, aunque con ello se carguen totalmente el litoral marítimo. Un ejemplo del buen hacer es el:
Hotel Paradis Plage. Km 26 Route DÉssaouira-Imi Ouaddar. Tel + 212(0)5 28 20 03 82 www.paradisplage.com Una maravilla del hotel de lujo a precios asequibles. Recién construido a orillas del mar el cliente puede tener clases de Surf y Yoga, además de Spa y fitness.
Si visitas Agadir, te aconsejo un buen hotel no muy lejos de la Playa, y con una buena relación calidad-precio:
Hotel –Spa Villa-Blanche. Nº 50 Baie des Palmiers Secteur N-Cité. Tfono: +212 5 28 21 13 13
Una vez visitado esta parte de la costa atlántica marroquí, me dirijo con emoción, por una autopista de reciente construcción, a la mítica ciudad roja de Marrakesh.
Aguador de MarrakechLo primero que me llama la atención es como ha cambiado Marruecos en esto de vías de alta capacidad, como se las llama en España. Cuando estuve en Marruecos hace más de 35 años en una Semana Santa, visitando Fez, Tetuán, Larache, y Mequinez, las carreteras eran de doble sentido, y las autopistas eran un lujo de los que todavía faltaban muchos años para que se hicieran realidad. Ahora toda ha cambiado. Ya se puede ir desde Tángerhasta Agadir en Autopista.
Cuando falta poco para llegar a Marrakech, y sin darme cuenta, empiezo a tararear esa magnifica canción de mi juventud, que tanto influyó en mis años mozos. Y así rápidamente, llego a esta ciudad con la melodía en mi cabeza, que ya no se desprenderá de mí en toda la visita.
TEXTO Y FOTOS: CARLOS R. ZAPATA.
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